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Sexfulness

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Sexfulness

Vivimos en una cultura del sexo bastante confusa. Las películas, las revistas y la pornografía nos dan una versión poco realista y sexualizada de lo que es el sexo.

Nos dicen como se supone que debemos sentir el sexo y lo erótico que debe ser. Cómo debe de verse, de sonar o de sentirse. Pero también hay represión, silencio y vergüenza. Nos han enseñado a no hablar de ello, a no hacer preguntas. El sexo aún sigue siendo un tema tabú. Y a lo largo de este artículo te mostraré qué es lo que nos ata, lo que te amordaza, y lo que te impide sentir tu sexualidad plenamente.

¡Cámara, luces, acción!

Cada encuentro sexual que tenemos se encuentra delimitado por el más extremo puritanismo, pero también por esa irrealidad pornográfica marcada por los medios de comunicación.

La pornoilusion se vende y se compra a gran escala. Sonidos, gritos y gemidos te dan la pista de que hubo una relación sexual harmoniosa donde los orgasmos se sincronizaron  y el éxtasis supremo ocurrió. O al menos, así es como se muestra en pantalla.

La pregunta que sigue es: «¿Es que a ti no te pasa?”. Ah,  bueno, tendrás un trastorno. Pero no te preocupes, para eso tenemos fármacos, juguetes eróticos y coach sexuales. Parece como si el sexo hoy día fuera una cuestión de rendimiento, de entrenamiento, de técnica. Una especie de performance.

hombre y mujer acostadosY claro, esto nos causa ansiedad. Nos aflige, porque pensamos: “¿Qué estoy haciendo mal?” “¿Qué parte me perdí?”. Y te lleva a sentirte defectuoso e incluso mediocre. ¿Y qué haces entonces? Pues muchos y sobre todo muchas hacen lo único que creen que deben hacer: fingen.

¿Cuántos de nosotros fingió alguna vez un orgasmo? ¿Cuántos estaban pensando en que había partido esa noche? ¿Cuántos pensaban en la comida de los niños para el día siguiente? ¿Cuántos no se sintieron avergonzados por cómo se vería su cuerpo? ¿Cuántos no necesitaron un trago más para llegar ahí?

Hoy día, la norma cultural aceptada por todos es que el sexo hay que jugarlo bien, es nuestro deber llegar a la meta y sino, fingirlo. Hay que hacerlo bien, descifrarlo como una ecuación matemática e incluso hacerlo por inercia. Y claro, hacerlo así, duele y no solo físicamente.

No nos contamos la verdad porque no confiamos en nosotros mismos. Y por eso es más cómodo salir al escenario como actores que representan el guion que alguien escribió por nosotros. Estar ahí para posar, cumplir e irse.

Y pretendemos que nuestro cuerpo sienta cosas que se supone debe sentir, pero también nos callamos o ignoramos emociones y sentimientos que no deben estar ahí, que son molestos y nos entorpecen en nuestra representación perfecta e ideal. Y es que claro, nosotros vamos a por el 10.

Practica SexFulness

No estamos presentes mientras practicamos sexo. Miramos hacia fuera en vez de hacia nosotros mismos y buscamos respuestas en los demás sobre lo que debería sentirse.

¿Porque nos exigimos sentir placer cuando no lo sentimos? Nuestros corazones y nuestros cuerpos están íntimamente conectados. Pero tenemos la idea de que cuando el sexo y nuestras emociones se unen, existe un problema ¿Raro, verdad?

trampa corazónSe han invertido los papeles. Ahora si dices que sientes algo por alguien, estás loco. Te dicen que deberías andarte con ojo, ser más inteligente. Que si quieres engancharle, no se note que te gusta, como si el amor fuera una especie de trampa. Que no sientas, que escondas tu ilusión y que finjas tu vida. Que no parezca amor.

Y nos hacemos un flaco favor escuchando tanta tontería, porque lo cierto es, que nuestras emociones son excelentes mensajeras que nos guían a través de cualquier experiencia sexual. Nos dicen qué deseamos, lo que queremos dar o recibir. Si las contenemos o las negamos, estamos reprimiendo el placer y nuestra capacidad de conexión.

Estamos jugando en desventaja, con una mano atada a la espalda. ¿Y si me pierden las ganas de abrazar dormido a ti? como dice Roy Galán. ¿Por qué no voy a decírtelo? 

Tenemos una visión muy reducida de lo que es el sexo, el placer o el orgasmo. Muchos pensamos que el orgasmo es la última parada, un destino buscado y ansiado para algunos o evitado y retrasado para otros. Y estos pensamientos inundan nuestras cabezas cuando estamos uno encima del otro.

pareja hablando de sexoDejamos de lado las caricias, los besos, todos los pasos previos al coito y por si fuera poco los llamamos PRELIMINARES,  como si tan solo fueran un entrante; una ensalada sosa o unos cacahuetes para matar el hambre, cuando en realidad para muchas mujeres e incluso algunos hombres pueden ser el plato fuerte. ¿Como podemos estar tan equivocados?

A ver si nos enteramos que la estimulación erótica no es algo que haces cinco minutos antes de la cosa real. Métete esto en la cabeza: el juego erótico comienza al final del anterior orgasmo.

Lo cierto es, que debemos ampliar nuestra concepción del sexo. Hay que desaprender a amarnos, a relacionarnos. El deseo no empieza en el cuarto. Empieza incluso antes de tocarnos, empieza justo ahora mismo.hombre y mujer sexo

Está en cómo nos relacionamos con nosotros mismos. En cómo conectamos con el mundo que nos rodea, con nuestros compañeros, en cómo nos expresamos.

Cuando el sexo pasa solo por la piel, por lo que deberíamos sentir, por lo que deberíamos experimentar o por como deberíamos de vernos, tenemos la sensación de que falta algo. Y si, falta algo; faltamos nosotros.

Debemos ir más allá. Estar presentes en la experiencia del ahora. Sin guiones. Apagar el piloto automático. Conecta contigo mismo para así poder conectar con tu pareja.

Déjate sentir lo que sea que sientes. Descúbrete. Deja que el placer sea tu guía y libérate de la necesidad de actuar como si punturas en una competición.

mensaje de advertencia ordenador

Y sobretodo pide lo que quieres; verbaliza tus deseos. Hay que hablar más mientras hacemos el amor. En las películas dos desconocidos se conocen, se gustan, se besan y llevan a cabo una interpretación majestuosa de lo que debería ser una relación sexual plena. Es de risa. Eso no tiene ningún sentido; no es real.

Los gustos y las prácticas sexuales son tremendamente personales y por eso debemos decirle a nuestra pareja, aunque solo sea para una noche, lo que nos gusta. ¿Como sino va a saberlo? No vamos a ser unos degenerados, más vulgares o facilongas, si expresamos lo que nos satisface y genera más placer en el ruedo.

Cumplir con las expectativas de quién

No hay jurado. No tienes que cumplir, tan solo disfrutar. ¿Porque amoldar nuestras prácticas sexuales a un estrecho patrón que además es falso?. ¿Por qué debes encajar? ¿Crees que las estadísticas o encuestas sobre prácticas sexuales tienen algún valor? ¿Qué crees que responde la gente cuando le preguntan sobre cuantas relaciones sexuales tienen a la semana por ejemplo? Mentimos, mentimos como bellacos.

dos mujeres sentadas hablanMuchos dicen tener una relación a la semana y se quejan de tener poco sexo. Pero cuando se les pregunta si están satisfechos o cuantas relaciones querrían tener responden: “No, la verdad es que así está bien pero como la estadística mundial dice que si estas en una relación a largo plazo y quieres tener un buen matrimonio tienes que tener 2.5 relaciones por semana… “

Y si te dijera que una vez a la semana es bastante. No lo entiendo. ¿Dónde está el problema?. Hazme caso, estas estadísticas no hablan de ti. La verdad, es que no hablan de nadie.

¿Es anormal masturbarse 5 veces al día?. Quizás no es lo habitual pero no te pasa nada extraño. Solo que quizás tengas demasiado tiempo libre; podrías buscarte un hobby. Siempre y cuando puedas ir a trabajar, todo bien.

En la vida real la gente hace el amor, para, charla, se rie, hay pelos, saliva, sudor  y olores y nada de eso esta mal o debe ser evitado. No es la imagen que estamos a acostumbrados a ver en la gran pantalla pero es más real. Tan real como tú. El sexo es imperfecto porque nosotros también lo somos. No podemos aspirar a algo que nuestra propia naturaleza nos ha negado. Y lo cierto es que así se siente fenomenal.

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