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Deberes ¿SI o NO?

niño carga con mochila

Deberes ¿SI o NO?

Lo cierto es que nada absorbe más tiempo y limita más la vida familiar que los deberes. Me refiero a esos que son desproporcionados, absurdos y poco prácticos. A esos que te roban a ti y a tu hijo, tiempo de ocio. Aquellos que viajan contigo de vacaciones e incluso te acompañan a la cama cada noche.

Lo que los deberes no dan a tu hijo

La mayoría de padres y madres solemos hacer la misma pregunta a nuestros hijos cuando los recogemos del colegio. ¿Qué tienes de tareas hoy? Y yo pienso ¿no sería más acertado preguntarles por lo que han aprendido? ¿No se va a eso al colegio?

Ellos nos sacan la agenda, la condenada agenda escolar que se ha convertido en EL SANTO GRIAL en los últimos años y nos quedamos boquiabiertos cuando comprobamos con asombro, la interminable ristra de tareas que tienen que hacer. Que uno se pregunta ¿pero qué ha hecho hoy en el colegio? Porque parece que lo trae todo para casa.

niña subida en monton de papeles

Y uno piensa ¿es necesario que hagan todos y cada uno de los ejercicios del libro? ¿De donde viene esa obsesión de algunos profesores por acabar los libros? Pareciera como que tienen que justificar el gasto en material escolar mandando absolutamente todos los ejercicios.

Por otro lado, aunque parezca sorprendente, son los padres los que exigen que se manden deberes a los niños. Para muchos, las tareas son la forma de que sus hijos no les molesten, se vayan a sus cuartos y estén ocupados todo el tiempo que no están en el colegio.

Pero profundicemos un poco más en esos deberes. ¿De que tratan? ¿en qué consisten? Y ¿realmente son efectivos?

Todos los profesores y maestros lo saben. Es una verdad a gritos. Los deberes siguen la fórmula de café para todos. Y claro, no a todo el mundo le gusta el café. ¿Crees que es normal que todos los niños de una misma clase hagan exactamente los mismos ejercicios independientemente de su capacidad? ¿Qué sentido tiene este buffet indiscriminado; esa falta de personalización? ¿Es que todos los niños necesitan los mismo?

Por otro lado las tareas hoy día suelen primar el aprendizaje memorístico, lo que está ampliamente demostrado que destruye la curiosidad y ahoga la creatividad.

Los deberes repetitivos y abusivos no fomentan el espíritu emprendedor y la iniciativa que nacen del necesario tiempo libre e incluso del tiempo de aburrimiento.

Lo cierto es que el saber si ocupa lugar. ¿Por qué nuestros hijos tienen que retener tanta información inútil? Lo peor de todo es que aquellos que lo consiguen, lo hacen solo por el tiempo justo para vomitarla en un examen y olvidarla apenas salen por la puerta. Se podría decir que estamos ante una educación bulímica.

maestro y alumnaCualquiera que eche un vistazo a los ejercicios que vienen en los libros de su hijo, podrá comprobar que son repetitivos, desmotivantes y totalmente descontextualizados. A menudo van en contra de los interés de la amplia mayoría de niños y adolescentes y poco hacen por fomentar la capacidad innata de aprender que todo estudiante trae de serie.

Con descontextualizados, me refiero a que no son ejercicios enmarcados dentro de un contexto actual o práctico. Su solución no responde habitualmente a una necesidad real que pudiera tener cualquier persona.

Por eso, a menudo nos encontramos con Maribel teniendo que preparar 20 litros de zumo de naranja para repartir entre sus hermanos. O a Marcos, que tiene repetidas 5 cartas de fútbol y quiere intercambiarlas con Juan.

Primero ¿A nadie le parece que 20 litros de zumo son demasiados litros? ¿Cuántos hermanos tiene Maribel? ¿Acaso son la tribu de los Bradys? ¿Estamos hablando de un ejercicio de matemáticas o es un nuevo Challenge para Tik Tok.

Y segundo ¿Qué niño tiene hoy día cartas de futbol? Lo que tienen es un avatar en el Fortnite y lo que quieren intercambiar son armaduras con nivel +3 de resistencia para iniciar una campaña multijugador conjunta y arrasar ese edificio atestado de zombis que amenazan con destruir la ciudad.

hombre habla en públicoSi en el escuadrón paramilitar liderado por tu hijo al que llaman “Los Exterminadores” hay un japones de Tokio, un inglés de Manchester y un malagueño de Torremolinos ¿Cuántos cromos de fútbol crees que están interesados en coleccionar?

Aprender aquello que tiene una aplicación práctica en nuestro día a día es lo que se conoce como competencia. Y el colegio y el instituto se supone que deberían brindar la oportunidad para adquirir una serie de competencias necesarias para desempeñarte con cierta soltura en la vida.

¿Te has preguntado alguna vez por qué se enseña a hacer raíces cuadradas en el colegio si jamás en la vida hacemos una sin la ayuda de una calculadora? ¿Cuánto de lo que aprendiste en el instituto o la universidad, te ha sido útil en tu actual trabajo? ¿Y cuanto no te enseñaron pero tuviste que aprender por tu cuenta para poder desarrollarte profesionalmente?

¿Cuándo te enseñaron habilidades básicas o competencias como hablar en público, argumentar, hacer una presentación, discutir, ser asertivo, etc?

A pesar de que nuestro país continua a la cola de los países avanzados, en cuanto al rendimiento escolar se refiere y a pesar de que nuestros alumnos son los que tienen más días de clase y, también, más deberes para casa, hay profesores que defienden fervorosamente esta forma de aprender y entre los argumentos que utilizan están los siguientes:

“Los deberes refuerzan lo aprendido”

Esto tendría sentido si cada niño reforzara solo y exclusivamente aquello que necesita reforzar. Pero a mi me suena raro que los 30 alumnos de una misma clase, necesiten repasar exactamente lo mismo haciendo los mismos 20 ejercicios.

niños en clase

Lo que tenemos como resultado es que los niños no refuerzan en casa lo aprendido en clase, simplemente lo aborrecen.

“Los deberes enseñan responsabilidad”

¿Qué responsabilidad podemos exigirle a un niño de primaria cuyos padres le gestionan todo su tiempo? No tiene ningún sentido. Además, ¿de verdad no existen otras formas más edificantes de enseñar responsabilidad?

“Los deberes crean un hábito de trabajo”

¿Te parece poco hábito de trabajo permanecer sentado y en silencio, durante más de 5 horas al día, durante 5 días a la semana realizando tareas realmente aburridas y repetitivas?

niño sentado en pupitre

Yo me pregunto además, si el hábito de estudio es realmente un hábito o no y si también es saludable como es el caso de comer bien, hacer ejercicio o descansar.

Lo cierto es que el hábito de estudio o el del trabajo no son como otras rutinas, porque lo primero que deseamos cuando nos vamos de vacaciones es dejarlos atrás.

Pero lo que realmente es un hábito en nuestra vida nos acompaña siempre, incluso estando de vacaciones. Todos conocemos a gente que incluso de vacaciones siguen haciendo deporte, comiendo sano o leyendo.

Lo que los deberes le roban a tu hijo

Y hasta aquí todo lo que los deberes NO dan a tu hijo. Pero ahora vamos a analizar lo que los deberes le quitan, lo que le roban a tu hijo.

Antes, las tardes eran para la merienda, jugar, quedar con los amigos y ver la tele. Nada más. Hoy día las tardes son para seguir formando a superniños, para que aprendan otras lenguas, para que practiquen deportes y para que refuercen lo que sea que haya que reforzar.

Muchos niños acaban las tardes realmente desesperanzados, llorando porque entre extraescolares y deberes no han podido ni jugar. Es muy triste oírles decir que no han tenido tiempo para hacerlo. Que fulanito no puede salir a jugar porque tiene que terminar la tarea.

niño habla con niña en parque

¿Dónde tenemos la cabeza? Estamos perdiendo el norte y no estamos respetando la infancia. Nuestros hijos tienen ritmos de vida frenéticos más propios de un alto ejecutivo que de un niño de apenas 5 años que hace un par de horas aprendió a atarse los cordones.

TEXTOLes organizamos su día a día y apenas tienen tiempo de jugar al aire libre, pegar unas patadas a un balón o ver los dibujos en la tele. No se puede tolerar que un niño no tenga tiempo para jugar día a día. No se puede permitir que echen de menos a sus amigos y acaben hartos de tareas.

Lo que los maestros saben pero hacen como si no supieran

¿Que deberían hacer entonces nuestros hijos después de su jornada escolar? Pues te lo voy a decir, pero esto no es algo que yo me haya inventado o una simple opinión. Es lo que dicen los expertos en la materia basándose en estudios pedagógicos que aunque te sorprenda tienen ya décadas de antigüedad.

No existe ninguna evidencia científica de que los deberes mejoren el rendimiento académico de los alumnos. Así de simple.

Hasta los 6-7 años, los deberes deberían suprimirse y limitar únicamente a la lectura de libros elección libre. Para ser más exactos, en primaria los deberes no deberían de ocupar más de una hora y estos deberían consistir en deporte, música, juego y de nuevo, lectura de su elección.

2 personas y gráfica

Piénsalo bien. Un sistema educativo que necesita que sus estudiantes dediquen después de las extenuantes horas lectivas, una segunda jornada a hacer tareas escolares en casa, está mal diseñado.

Lo que no se hace bien en el colegio no se soluciona en el hogar. No podemos permitir que los deberes fagociten nuestra vida familiar y nuestro tiempo libre.

Los niños están perdiendo su infancia por culpa de un sistema educativo anclado en el pasado. ¿Porque tendría que adaptarme a este tipo de educación que no es más que el reflejo de una sociedad que olvidó lo que realmente es el aprendizaje significativo o lo que realmente merece la pena aprender.

Nos dicen que dejemos llorar a nuestros bebés cuando el instinto nos lleva a acunarlos en los brazos, ya no dormimos con ellos, no les amantamos todo el tiempo que deberíamos y, además, queremos privarlos de su derecho al juego.

Una alternativa

Pero la buena noticia es que hay alternativas alejadas de la educación tradicional, de los deberes y los extensos libros de texto. Por ejemplo, en la pagina de Facebook de “trasteando en la escuela”  o en ludus.org.es existe una mapa de docentes y escuelas innovadoras de referencia basadas la amplia mayoría de ellas en lo que se denomina Aprendizaje basado en proyectos (ABP).

padre y madre con niño y escuelasO simplemente puedes interesarte y participar en la vida escolar de tu hijo si de verdad estas por ello. Hay centros educativos que no están cerrados a opiniones constructivas de padres preocupados por el aprendizaje de sus hijos.

Hay multitud de escuelas ya, que están poniendo en práctica lo que se conoce como gamificación, habiendo entendido que nuestros hijos aprenden mucho más jugando que estudiando, haciendo que mirando.

Ahora, pasada ya está desastrosa pandemia de la que todavía estamos recuperándonos, hay muchos educadores que no quieren volver a esa antigua normalidad, quieren hacer una mejor escuela. Hay muchos que apuestan por inventar una nueva escuela. Y para ello ponen el foco en aquellos de los que tanto se habla pero a los que apenas se les pregunta: nuestros niños.

¡Ah! Y solo una cosa más, échale un vistazo a este creativo video que refleja a la perfección todo lo que hemos hablado aquí. Te sorprenderá seguro.

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