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No eres tú, es la cuarentena

novios hablando sobre cuarentena

No eres tú, es la cuarentena

Es cierto, ya pasó. Pero ahora toca reflexionar al respecto. A todos nos paso ¿Y ahora qué? Todo el día juntos. Horas y más horas para veros, para sentiros, para vivirnos. ¿Qué? ¿No fue lo que esperabas? Tranquilo, no eres el único. Y durante este artículo quizás te veas reflejado. Presta atención.

¿El principio del fin? 

En estos meses en los que la amplia mayoría nos vimos confinados, con nuestras familias, parejas, amigos e incluso solos, nos ha dado tiempo a mucho. No todo ha sido hacer pasteles y tartas.

señor desde balcón confinamientoEntre harinas, montañas de papel higiénico y tardes maratonianas de series de Netflix hemos encontrado un hueco, para redescubrirnos  a nosotros mismos y también, como no, a nuestra pareja. Y eso, para algunos no ha sido lo mejor de la cuarentena, por decirlo de alguna manera.

Ha habido tiempo para todo. Esta cercanía forzosa a la que muchos se han visto condenados durante este periodo de confinamiento, ha expuesto esas pequeñas imperfecciones que todos tenemos pero que desde la lejanía lográbamos disimular.

Y es que entre las mismas cuatro paredes, no hay escapatoria. Y nos diseccionamos mutuamente a veces sin quererlo y otras no tanto. Era nuestra pareja, la de siempre, la que elegimos libremente… ¿o no? Si, sí que lo es, pero ahora estaba bajo la inescrutable lupa amplificadora y malévola de uno de los enemigos de la pasión y el deseo: la convivencia.

Convivencia plena

“Pero antes de la cuarentena también convivíamos”, pueden decir algunos. ¿Seguro? ¿Cuántas horas pasabais juntos al cabo del día? Compartir apenas un par de horas al día, durante las cuales además ya estáis cansados y las dedicáis, en el mejor de los casos a pasaros el parte oficial de las incidencias ocurridas en lo referente a las tareas domésticas o el cuidado de los hijos, no es convivir.

king kong sube a edificioQue OTRA VEZ, vuelve a faltar papel higiénico en el baño o que hay que poner una lavadora con los uniformes de los niños, no podemos considerarlo la charla del siglo. No es que no valga, porque sí que vale, pero todas nuestras interacciones no pueden reducirse solo y exclusivamente a esto.

Recuerda que tu pareja y tú no sois compañeros de piso, sois compañeros de vida. En realidad, tampoco es cuestión de pasar mucho tiempo juntos. Lo que importa es que ese tiempo sea de calidad.

Es cierto que convivís desde hace años, pero nunca habéis estado realmente presentes. Nunca habéis prestado verdadera atención al ahora. Y es normal, nos pasa a todos.

Nos distraemos con todo un mundo de gominolas y chucherías para mayores conocido como redes sociales que nos roban lo más preciado que nadie nos podría regalar; nuestro tiempo.

No se puede escapar de uno mismo

Pasamos tantas horas ensimismados buscando basura en Internet que no nos damos cuenta. Y mientras tanto dejamos de conectar con aquellos que están a nuestro lado o peor, con nosotros mismos.

Así que durante el confinamiento, hace unos meses, no te quedó más remedio que enfrentar esta nueva realidad, ahora que atisbas apenas una pequeña porción de quién eres, o de quienes son aquellos con los que compartes tu vida, puede que te despertases una mañana y te preguntarás: ¿Es esto lo que quiero para el resto de mi vida?

matrimonio separaciónEsta es la razón por la cual a la vuelta de vacaciones, es cuando se registran mayor porcentaje de divorcios y separaciones. Es la razón por la que las consultas de psicología ven aumentar sus visitas por problemas de pareja. Si nos fijamos en las noticias que se sucedieron durante los meses de confinamiento, el aumento de las disputas domésticas y las separaciones es evidente, al igual que todo tipo de trastornos de carácter ansioso.

mujer se esconde tras un árbol

Aun así, muchos son expertos en el sutil arte de hacerse los locos. Evaden, escapan y las artimañas para seguir sin mirarse al espejo y afrontar la realidad son realmente efectivas. Nos hemos vuelto verdaderos maestros del escapismo. Unos Houdinis emocionales.

¿Por qué crees que durante la época de cuarentena se dispararon las compras online o el uso de la mayoría de redes sociales que conocemos como Facebook, Instagram o Twitter?

No son más que una forma de evadirnos de la realidad, de conseguir un poquito de satisfacción inmediata y gratificación para combatir esa ansiedad que nos provoca la temible posibilidad de abrir los ojos al mundo real y descubrir quienes somos o a quien juramos amor eterno.

Ya haciamos un uso excesivo de estas aplicaciones sociales antes del confinamiento. Ahora, el desastre ha sido mayúsculo. Si lo piensas bien, son caramelos para niños. Pero a muchos les vale. Se dan por satisfechos y tiran para adelante.

cena entre chico y lampara

La necesidad de conectar es inherente a todos nosotros y esta cuarentena nos lo ha limitado. Así que hemos echado mano de un claro sustitutivo de segunda clase para solventar esa necesidad.

Mucho he escuchado en los medios de comunicación sobre el cambio de mentalidad que toda esta pandemia va a provocar en nuestra sociedad. Hablan de un cambio del paradigma social sea lo que sea eso; de que habrá un antes y un después. Que ahora dedicaremos más tiempo a nuestros abuelos, a nuestros hijos, a nosotros mismos…

Y la verdad es que me gustaría creerlo. Al igual que creer que aquellos que hacen daño a otros reciben su merecido o que un señor mayor y obeso vestido con un pijama rojo se cuela en mi casa a hurtadillas todas las Navidades para dejarme un par de regalos . Pero desear que algo sea cierto no lo vuelve real. Y me temo que este es otro ejemplo más.residencia ancianos

Puede que algunos sí que experimenten un cambio real en sus vidas. Pero serán los que menos. La mayoría de nosotros tenemos muy poca memoria. Solo nos acordamos de nuestra salud cuando la perdemos y así con todo: pareja, amigos, trabajo, etc.

Para cuando la levadura, el chocolate y los vinos vuelvan de nuevo a nuestros supermercados, como ya ha ocurrido, todos habremos vuelto a esa llamada nueva normalidad que me temo guardará un increíble parecido a la antigua, al menos en lo que a autoconocimiento se refiere.

Por eso, es hora de que nos dejemos de boberías y afrontemos una verdad incuestionable aunque no tan glamurosa como la que pretenden vendernos. La verdadera plenitud proviene de la introspección, de un ejercicio calmado y meditado de autorreflexión. Solo así es posible crecer, solo así es posible construir un significado; siempre desde dentro.

amigos sofa y fuente

Buscar esto fuera, en un nuevo amor, en un viaje o en una pandemia de la que poco a poco nos vamos recuperando, es simple consumismo experiencial. Es hacer trampas. Es hacerte trampas al solitario. Pero allá cada uno. Como ya dije antes, a muchos les funciona… al menos por un tiempo. ¿Y a ti? ¿También te vale?

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